Mejillones gratinados con bechamel de trufa

 

Ingredientes para 4 personas

20 mejillones gallegos de tamaño grande. Para la salsa bechamel: 1 cucharada sopera de mantequilla. 2 cucharadas de harina. 1 cebolla. 1 zanahoria. 1/2 taza de leche entera. Caldo de cocer los mejillones. 1 trufa blanca o negra. Queso parmesano rallado.

Poner los mejillones en una cazuela tapada y sin agua hasta que se abran al vapor y suelten su caldo. Sacarlos enseguida sin dejar que cuezan mucho para que no se encojan de tamaño y reservar dispuestos cada uno de ellos en una de sus valvas.

Preparación de la bechamel: poner una sartén a fuego medio con la mantequilla. Una vez fundida, pochar la cebolla y la zanahoria muy finamente picadas. A continuación añadir la harina removiendo para que se tueste toda por igual. Después añadir progresivamente el caldo de los mejillones removiendo sin cesar para que no se pegue. Añadir también un poco de leche entera y seguir removiendo hasta obtener una textura cremosa; es entonces cuando hay que poner la ralladura de trufa (negra o blanca), removiendo unos instantes.

Recubrir los mejillones con abundante bechamel y espolvorear con el queso parmesano rallado. Ponerlos en una bandeja de horno y gratinar a fuego moderado hasta que empiecen a dorar. Apagar el horno y mantener en él unos minutos más los mejillones. Servir calientes.

 

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Moussaka vegetariana

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El plato tradicional griego lleva carne picada según se puede ver en este blog en la receta “Moussaka griega” pero para elaborar el plato apto para vegetarianos se ha  prescindido de la carne, sustituyéndola por rodajas de patata.

Ingredientes para 6 raciones

 3 berenjenas. 1 kg y 1/2 de tomates bien maduros o su equivalente en latas de tomate natural pelado. 1 cebolla grande. 2 patatas. 4 dientes de ajo.  Aceite de oliva virgen extra. Sal. 1 cucharadita de azúcar o pizca de stevia. Especias: pimienta, comino,  jengibre. Para la salsa bechamel: 3 cucharadas de harina. 1 litro de leche. 1 cucharada de mantequilla. Nuez moscada o clavo. Queso parmesano.

Trocear la cebolla y el ajo y pocharlo ligeramente. Poner encima el tomate pelado y dejar freír a fuego medio hasta que reduzca líquido. Salpimentar y  poner una pizca de azúcar o edulcorante stevia para contrarrestar la acidez del tomate. Añadir las demás especias, excepto la nuez moscada que reservamos para la bechamel.

Lavar las berenjenas y ponerlas a cocer enteras con su piel en una olla con poca agua, a fuego medio y tapadas para que suden y se ablanden un poco. En unos minutos  estarán listas para sacarlas, escurrirlas en un colador y cortarlas en rodajas a la larga. Salpimentar, especiar  y reservar. (Cociendo de esta manera las berenjenas en vez de friéndolas, como habitualmente se suele hacer en este plato, conseguimos que éstas no tengan ninguna grasa, lo cual aligera el plato y lo hace más digestivo y saludable.)

Pelar las patatas y cortarlas en rodajas de 1/2 centímetro aproximadamente. Salpimentarlas y rehogarlas con un poco de aceite a fuego medio y tapadas para que se ablanden. Reservar.

Por último preparar una bechamel mas bien espesa, según receta dada en este mismo blog, en la sección de “Salsas”.

Untar de mantequilla una bandeja honda para horno. Poner los ingredientes en cuantas capas se desee, en este orden: berenjenas, tomate, patatas, tomate, berenjenas, tomate, etc. La última capa será la capa de bechamel que cubrirá todo. Hornear a 180º durante treinta minutos. Sacar y todavía caliente, añadir queso parmesano en escamas.